El sentido de un proyecto a largo plazo (I)

       Cualquier decisión política de calado socioeconómico tomada sin una reflexión previa coherente, consistente y pertinente, tarde o temprano está condenada al fracaso. Si tales decisiones pretenden poner en marcha proyectos de futuro que movilicen a sus destinatarios, además deberán  reunir algunas características más.

       Un proyecto tiene sentido cuando clarifica la acción colectiva, une a los protagonistas a través de valores compartidos y, por tanto, polariza energías y otorga conciencia de pertenencia al todo. Para ello debe tener las siguientes características:

       1.- La anticipación

       El proyecto se esforzará por ir más allá del medio plazo y por dotar a la comunidad correspondiente (nación, región, ayuntamiento, organización social o política) de una ambición que supere el "tiempo político". No se trata de prever con exactitud el desarrollo que se alcanzará diez años más tarde, sino de determinar, para el futuro, el tipo de ambición que el grupo se propone.

       2.- Visión de conjunto

       El proyecto propondrá una visión de conjunto - sistémica - de la problemática a abordar. Cuando se trate de un proyecto de desarrollo de una comunidad o ámbito  (región, municipio, institución, organización, etc.) incluirá lo económico, lo social, lo cultural, la educación, el urbanismo, la ordenación territorial, etc., para evitar la fragmentación, fuente de incoherencia. El problema de las grandes ciudades y sus extrarradios, por ejemplo, no es sino una manifestación variopinta de planteamientos parciales concebidos sin estrategias globales.

       3.- La inserción del proyecto en su entorno geográfico

       La región o comunidad local procurará insertar el proyecto en su entorno geográfico a fin de identificar a sus competidoras, con las cuales le interesa entablar relaciones de colaboración, y de evaluar a qué posición puede aspirar con relación al conjunto de la zona geográfica (arrastre, apoyo, sostén, motor, punta de lanza, federación, seguidora...).

       4.- La cohesión

       El proyecto ha de esforzarse por garantizar la cohesión entre:

       * la ciudad, su periferia, los municipios satélite, la región y todos ellos con el Estado.

       * las diferentes poblaciones afectadas llegando a un acuerdo sobre determinados valores compartidos.

       * los representantes electos y el resto de actores, a fin de evitar los proyectos-señuelo, que sólo sirven para promover una comunicación efímera y que, percibidos como simples promesas políticas, carecen de capacidad de arrastre.

       5.- La movilización

       El proyecto sólo es eficaz si se pone en práctica, y sólo se pone en práctica si el máximo de actores integrados en tal o cual ámbito motor son parte interesada en su proceso de elaboración.
 

 
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